Respuesta a una noticia aparecida en Ideal.
de Rafael Gallego, Coordinador de Granada Laica.
Puedes leer la noticia en la web www.laicismo.org
Sr Director:
El martes 25 de abril reflejaban las páginas de su periódico las
manifestaciones del obispo Fernando Sebastián según el cual el
“laicismo en el poder” aleja a los jóvenes de la iglesia.
Al Sr. obispo le parece “laicista” un Estado que recauda su propio
sueldo y el de todos los sacerdotes de España a través del Ministerio
de Hacienda, ahorrándole el “engorroso” proceso de hacerlos
ellos mismos. Un Estado que le complementa el sueldo si los contribuyentes no
han sido suficientemente generosos. Gracias al “laicismo en el poder”
que denuncia el Sr. Sebastián la asignatura de religión es de
oferta obligatoria en toda la enseñanza pública; los profesores
de esta enseñanza confesional reciben su sueldo del Ministerio o Consejería
de Educación, la cual ha de indemnizarlos cuando el obispo los despide
a su arbitrio; El “laicismo en el poder” mantiene e incrementa los
conciertos con colegios católicos, a pesar de que éstos, por su
propio carácter confesional, no ofrecen un servicio público para
todos los niños; mantiene capellanes castrenses, penitenciarios, hospitalarios
y universitarios que reciben su sueldo y despacho de los correspondientes Ministerios
o Consejerías. El “laicismo en el poder” permite que se haya
crucifijos en aulas, hospitales, juzgados, colegios electorales, etc; los ministros,
jueces y funcionarios juran sus cargos civiles ante biblias y crucifijos; los
Alcaldes, sean del PP o IU, compiten por adornar los santos y vírgenes
de su pueblo, y se dan codazos por presidir procesiones, romerías y peregrinaciones
a Roma para asistir a la beatificación de algún paisano “martir
durante la cruzada española”. Con el “laicismo en el poder”
la policía, los legionarios, los artilleros, los ferroviarios, los colegios
profesionales, las facultades universitarias, homenajean en actos oficiales
a cristos, vírgenes y santos. El “laicismo en el poder” judicial
exige que se incoe un procedimiento diplomático con el Vaticano para
que un juez cite a declarar a un obispo, como si fueran titulares o agregados
de alguna embajada extranjera. ¡Qué “laicismo en el poder”
tan raro!
Por otra parte, ya que gracias a estas prebendas la asignatura de religión
católica la reciben, según la jerarquía eclesiástica,
el 80% de los niños, desde los 3 años hasta 2º de bachillerato
(15 años), la Conferencia Episcopal debería revisar el temario
y apretar las clavijas, aún más, a los catequistas, por si el
“poder laicista” se ha infiltrado en sus filas.
Pero el Sr. obispo no va a permitir que la realidad le estropee un buen eslogan.
Si la juventud se aleja de la iglesia no va a buscar la raíz en una jerarquía
y unos sacerdotes adocenados por la sopaboba de un Estado criptoconfesional
que les aleja de las necesidades y preocupaciones de su feligresía. Pues
claro, es muchísimo más cómodo negociar su sueldo con un
gobierno, aunque sea (presuntamente) “laicista”, en los despachos,
sin luz ni taquígrafos, que ganarse el pan cada día sirviendo
a los católicos a los que, según ellos, apacientan.
RAFAEL GALLEGO SEVILLA
Catedrático de la Universidad de Granada
Coordinador GRANADA LAICA
http://www.laicismo.org