Los obispos ven posible "mejorar" la LOE.
ALICIA RODRÍGUEZ DE PAZ - 26/05/2006.

 

El desarrollo normativo inminente de la ley orgánica de Educación (LOE) ha llevado a reabrir el difícil diálogo entre la Administración y la jerarquía católica. Los máximos representantes del Ministerio de Educación, con la titular Mercedes Cabrera, y de la Conferencia Episcopal rompieron ayer el hielo y se dieron diez días para comenzar a negociar sobre la asignatura de religión y los profesores que la imparten. Sobre este tímido primer paso, el portavoz de los obispos españoles, Juan Antonio Martínez Camino, mostró su convencimiento de que se "abre una oportunidad de hacer lo mejor que podamos" la nueva ley, que entró en vigor el miércoles. En todo caso, añadió, no será fácil alcanzar un acuerdo.

Desde el ministerio evaluaron con mayor precaución este primer encuentro, en el que participaron Cabrera; el secretario general de Educación, Alejandro Tiana; el subsecretario, Fernando Gurrea; el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio Cañizares; el obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez; el director de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, Modesto Romero, y Martínez Camino. Gurrea se limitó a señalar la existencia de "voluntad de conciliación" por parte de la jerarquía católica, sin entrar en ningún momento a indicar algún punto sobre el que podrían llegar a un entendimiento. El subsecretario matizó que oirán las reclamaciones de los obispos, "como a otros sectores implicados", para después elaborar los correspondientes decretos.

Con el desarrollo de la asignatura confesional, el Gobierno tendrá que definir por fin si se introduce o no una materia alternativa para los alumnos que decidan no cursar religión. Los representantes ministeriales declararon a la prensa que la cuestión sigue en fase de estudio. Por su parte, el portavoz de la Conferencia Episcopal aseguró que "no se había hablado en concreto sobre ese asunto". En todo caso, Martínez Camino insistió en que la principal preocupación de la Iglesia se centra en que la religión sea "una asignatura reglada, no una especie de manera de llenar el tiempo libre o una actividad paraescolar".Una materia que debe ser impartida, en su opinión, en "un horario razonable". Ante la posibilidad de que la religión ocupe el principio o el final del horario escolar, Tiana recordó que se trata de una decisión que compete a cada centro.

El otro punto espinoso tiene que ver con los profesores de religión. Para los obispos, el texto final de la disposición adicional tercera contiene indefiniciones como la obligación de que su contratación se atenga a derecho. "¿A qué derecho? ¿Y en qué casos?, se preguntó el portavoz de la Conferencia Episcopal. "Porque está la LOE, los acuerdos Iglesia-Estado, la Constitución, el Estatuto de los Trabajadores...". La nueva normativa recoge la renovación automática cada año de los contratos y hace una mención específica a que la vinculación laboral de estos profesores está protegida por el Estatuto de los Profesores.

Para cumplir el calendario de implantación de la LOE, Educación cuenta con que los reales decretos que han de regular tanto la asignatura confesional como el estatus de los docentes de religión tienen que estar listos antes de final de año.

Martínez Camino aseguró que la reunión de ayer era la primera que mantenían oficialmente desde el pasado mes de junio con representantes gubernamentales para tratar la reforma educativa. Desde que se dio a conocer el primer borrador de la LOE, la Iglesia ha defendido con dureza que la ley va en contra de los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede. En estos momentos también continúa abierta la negociación para modificar la financiación que recibe la Iglesia católica.

La Vanguardia 26-5-06