| "En «Tratado de ateología»,
Onfray trata al mismo nivel a los tres monoteísmos dominantes:
el cristianismo, el judaísmo y el islam, porque según
el autor, «se parecen y tienen en común el odio hacia
la mujer, hacia la razón, hacia la ciencia, la inteligencia
y la libertad del cuerpo y el pensamiento»."
......
Seguidor cercano de la filosofía de Nietzsche, no defiende
como éste la idea de que Dios está muerto, sino
que concluye que la idea de Dios, muy presente en la vida cotidiana,
es una ficción inventada con efecto narcotizante para que
el ser humano no busque respuestas. Declarado anarquista, Michel
Onfray también reconoce el fracaso del ateísmo en
algunos países y su crítica a los monoteísmos
puede hacerse extensiva a algunas ideologías: «Se
podría extender al comunismo, pero el comunismo ya no está
de moda».
«Tratado de ateología» es un libro «contundente,
higiénico y necesario», según las palabras
de Jorge Herralde, editor de Anagrama, que lo ha elogiado sin
titubeos calificándolo como un «vigoroso panfleto
contra los monoteísmos».
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