Prohíben en Amberes utilizar símbolos religiosos en puestos públicos.
La polémica ha surgido en este país porque las mujeres musulmanas no podrán utilizar el velo que les cubre la cabeza, debido a que la ley será aplicada a todas las religiones y a todos sus símbolos.
Bruselas.- Amberes, la segunda ciudad más importante de Bélgica, comenzará a aplicar en unos meses una nueva ley que impide a las personas que trabajan en puestos de cara al público utilizar símbolos religiosos.
La polémica ha surgido en este país porque las mujeres musulmanas no podrán utilizar el velo que les cubre la cabeza, debido a que la ley será aplicada a todas las religiones y a todos sus símbolos.
El vocero de la oficina de Políticas de Integración y Diversidad del ayuntamiento de Amberes, Johan Renard, afirmó a la Agencia Mexicana de Noticias que la ley es aún una idea y será aplicada a partir de la segunda mitad de este año.
Se creará un grupo en el que estarán representadas todas las religiones para establecer un proyecto de “código de vestimenta”, que será el que deba debatir y aprobar el consejo de la ciudad para que la ley pueda ser aplicada.
Renard señaló que no habrá ningún problema en portar símbolos religiosos que “no estén a la vista”, pero en cuanto a los que sí se ven, deberán ser retirados durante el trabajo, porque quieren que los funcionarios públicos sean “neutros” a la hora de laborar.
Amberes apuesta por una separación total de la vida privada y de la vida pública, al seguir los lineamientos de otros países, como Francia, y empresas privadas belgas que ya utilizan este criterio.
Sin embargo, sobre qué pasaría si alguien se niega a quitarse esos símbolos por ser un falta o pecado en su religión, Renard indicó que en ningún caso sería despedido, sino que sería transferido a un puesto cuyas funciones no se ejerzan públicamente.
El gobierno de Amberes es socialista, pero en coalición con los liberales y los democristianos, ya que unieron fuerzas en las últimas elecciones para hacer frente al partido de derecha Interés Flamenco (Vlaams Belang, VB).
El VB consiguió 33.5 por ciento de los votos en las últimas elecciones, frente a 35 por ciento de los socialistas, que ahora llevan a cabo políticas enfocadas a ganar la confianza de un pueblo descontento con el nivel de inmigración.
Bélgica tiene una población de 10 millones de habitantes, de los que 400 mil son musulmanes, y en la región de Flandes, donde está Amberes, la división entre inmigrantes y belgas es muy fuerte, tanto en sus relaciones sociales como en sus zonas de residencia.