TEMA DEL MES: "NOSOTR@S NO TE ESPERAMOS".
Revista
FUSION, JULIO 2006
A principios de mes, Benedicto XVI clausura en Valencia el Quinto Encuentro
Mundial de las Familias. Varias asociaciones se han unido en la campaña
"Nosotr@s no te esperamos" para, aprovechando la visita del Papa,
poner de manifiesto que la Iglesia fomenta el neoliberalismo, impone un sistema
de enseñanza, no es democrática, ni apuesta por la igualdad de
las personas. Desde la Asociación
Europa Laica -integrante de la plataforma-, su presidente
Juan Francisco González Barón,
puntualiza sus posturas.
-"El apoyo incondicional que están
prestando las diferentes administraciones de Valencia, la Diputación,
Generalitat y el Estado está mucho más allá de lo que es
tolerable en un Estado aconfesional", dice vuestro comunicado de prensa.
¿Por qué hay tan pocas voces que se levantan contra esta evidencia?
¿O es que en el fondo los españoles están de acuerdo?
-No sé si están de acuerdo, y no lo sabríamos a menos que
pudiéramos hacer un referéndum al respecto. Los únicos
datos precisos que tenemos sobre la fidelidad de los españoles a la Iglesia
como jerarquía es la crucecita en la declaración del IRPF. Aunque
hay muchos que se declaran católicos en cuanto a referencia cultural,
pero en lo que se refiere al tipo de política que plantea el Vaticano
y la Conferencia Episcopal Española sólo un tercio de los españoles
parecen apoyar esto. De momento es el único dato fiable del que disponemos,
mientras la Iglesia Católica no se someta a los criterios democráticos
que sigue cualquier partido político o cualquier otra asociación.
-¿Sería necesario un censo
de católicos para saber realmente a cuántos españoles representa
esta organización, que es la Iglesia Católica?
-Esto es una vía posible, que se ha hecho en algunos países. El
sistema de financiación de las confesiones religiosas en Alemania se
hace a base de censos de protestantes, católicos... Sin embargo el artículo
16.2 de la Constitución te exime de tener que declarar sobre tu religión.
Máxime cuando estamos en un país donde personas de más
de cincuenta años han vivido de cerca persecuciones religiosas. Aunque
no estoy muy a favor de los censos, sí creo que se debe establecer un
sistema de control democrático de expresión explícita de
voluntades.
-La visita a Valencia del Papa clausurará
el Quinto Encuentro Mundial de las Familias. ¿Qué diseño
de familia es el que defiende esta institución?
-Pondré para ello un ejemplo. Un artículo de la Declaración
Universal de Derechos Humanos de 1948, afirma que la maternidad y la infancia
deben gozar de especial protección, tanto para los hijos nacidos dentro
del matrimonio como para los nacidos fuera. Sin embargo, en un documento de
los obispos españoles que figura en la página web de la Conferencia
Episcopal, se pedía ayuda para vivienda digna, educación, sanidad
y alimentación destinadas a los hijos nacidos dentro de la familia tradicional,
monogámica y estable. Esto quiere decir que estás excluyendo de
esa ayuda a todos los hijos de madres solteras, de padres separados, y de uniones
de hecho entre dos mujeres o dos hombres. Estás excluyendo a un gran
sector de la población y en esto los obispos españoles están
directamente enfrentados a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Nosotros concebimos la familia como una unidad de convivencia que puede adoptar
múltiples formas, donde lo básico es el buen entendimiento. No
apartamos a nadie, mientras que el Foro de la Familia de Valencia evidentemente
sí excluye muchas formas de unidad de convivencia que son hoy en día
perfectamente asimilables a la noción de familia.
-Hacéis referencia en el manifiesto
al anacronismo que supone el Estado Vaticano y sus acuerdos con otros estados.
¿Por qué el Vaticano se permite aconsejar a otro gobierno sobre
política, cuando esa injerencia es inadmisible por parte de otro país?
-Porque estamos en una situación especialísima. Estamos
tratando con la única religión del mundo que al mismo tiempo es
un Estado. El Estado Vaticano lo fundó Benito Mussolini en 1929, con
lo cual es un Estado de nacimiento fascista. Como nosotros tenemos un tratado
internacional con la Santa Sede o Estado Vaticano, legislativamente se pone
a la misma altura que la Constitución. Desde este punto de vista el poder
de chantaje que tiene el Estado Vaticano sobre los gobiernos que han firmado
un concordato de este tipo es tremendo. Pero es que este tipo de contratos de
un Estado con otro en materia de derechos fundamentales, como sucede con la
Iglesia católica, es algo único que no se da con ningún
otro Estado.
-¿Hasta qué punto las opiniones
de la Iglesia católica influyen en los españoles a la hora de
juzgar las políticas del gobierno?
-Evidentemente hay un grado de presión muy fuerte. La Iglesia española
polariza un gran sector de la derecha, de una sociedad conservadora a la que
la mueven un poquito por el miedo. Y eso pudo verse en la cantidad de gente
que se lanzó a la calle para protestar por el matrimonio homosexual,
esgrimiendo los mismos argumentos que cuando se aprobó el matrimonio
civil al principio de la transición democrática. Yo tengo una
familia y no veo que el matrimonio de dos homosexuales o lesbianas la ponga
en peligro en absoluto. Al contrario, creo que consolida mi seguridad el hecho
de que mi hijo crezca en una sociedad de tolerancia. Pero hay un gran sector
de la sociedad española que todavía se mueve por esos miedos ancestrales.
Y la Iglesia Católica tiene un poder de difusión tremendo: tiene
sus programas en las televisiones públicas gracias al concordato, tienen
toda una cadena de radio como es la COPE en su poder, es accionista en periódicos
de grandes tiradas. Mueve muchos resortes en la opinión pública
y con ello muchos miedos.
-¿Cuál diríais que
es la intención real del Vaticano al programar esta visita a Valencia,
cuando este Estado está claramente en contra de las políticas
llevadas por el ejecutivo español?
-Uno de los grandes proyectos de Juan Pablo II y del señor Ratzinger
(Benedicto XVI), que llevan ya anunciando desde hace una veintena de años,
es recristianizar España. Siempre ha sido un baluarte de la Iglesia Católica
de mucho peso y ahora se está convirtiendo en un país ampliamente
secularizado. Así que se trata de reconquistar esta fortaleza que siempre
han tenido. ?