Comunicado de la Federación Internacional
de Ateos (FIdA)
Delegación en Valencia
RETIRADA DE LA CRUZ DEL EMF.
Entre los muchos disparates de la última visita del jefe de estado del Vaticano, uno de los más notorios, y caros, fue el "decorado con el embellecieron" la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia diseñada por Calatrava. Parece ser que, tal vez con intención de pasar a la posteridad, se están planteando dejar la cruz principal. La FIdA (Federación Internacional de Ateos) nos pasa este comunicado, para protestar en la alcaldia por semejante atentado contra la idea de una sociedad laica... y contra la estética.
En un sistema democrático, el principio
de la libertad de conciencia tiene expresiones no religiosas, cuyo respeto y
derecho a la libre expresión está asegurado en el orden jurídico
estatal.
Una sociedad plural es un espacio público determinado por el sentido
de la convivencia, de la tolerancia y del respeto a las convicciones ajenas.
El principio de la laicidad exige que las confesiones religiosas, del tipo que
sean, no intervengan en la organización de ese espacio público,
a fin de evitar situaciones de discriminación y de privilegio. De modo
que un modelo de libertades civiles que pretenda abordarse con racionalidad
y consenso no debería, jamás, promocionar o favorecer a una creencia
sobre otra, dado que sus contenidos pertenecen estrictamente al ámbito
de la privacidad, y sólo en tanto que tales deben ser protegidos.
Ello no impide el libre ejercicio de ninguna de ellas; por el contrario, las
manifestaciones públicas de religiosidad, o de no religiosidad, forman
parte de nuestros derechos ciudadanos, y están aseguradas por el código
constitucional.
Sin embargo, este derecho no se extiende a la imposición de los símbolos,
ritos o dogmas concretos de cada una de las confesiones existentes al resto
del cuerpo social, así como tampoco a la participación institucional
en las mismas. Esto ocurre sólo en las teocracias, en las cuales la concepción
religiosa dominante se funde con el código jurídico y con su modo
de aplicación práctica, al mismo tiempo que la ética civil,
monopolizada, se reduce a imitar referencias morales de índole doctrinal.
La confusión típica entre Iglesia y Estado en la que se mueven
determinadas administraciones produce iniciativas no sólo contrarias
a los principios básicos de la tolerancia, sino también ajenas
a la racionalidad y al diálogo con que debe abordarse el ejercicio de
la política.
Es el caso, lamentable, de las declaraciones que últimamente han aparecido
en algunos medios, en referencia a la intención, por parte del Ayuntamiento
de Valencia, de no retirar la cruz erigida en el parque del río Turia
con motivo del pasado Encuentro Mundial de las Familias, y de cambiar el nombre
del puente de Monteolivete, al que se pretendería rebautizar con el alias
del actual monarca del Estado Vaticano. Dado que ambas ocurrencias contradicen
la neutralidad de las instituciones, afectan de manera directa al principio
de no discriminación.
Pero, además, dado que los cuarenta metros de altura de la cruz reproducen
sensiblemente la estética integrista y megalomaníaca del nacional-catolicismo,
provocando un desequilibrio estético y urbanístico que afectaría
negativamente a la imagen de la ciudad, y dado que en sus cercanías existe
un complejo científico y cultural al que se supone animado por un espíritu
racionalista y democrático, puede calificarse a la iniciativa municipal
de ridícula. Ridiculez que no sólo mueve a risa, sino también,
y principalmente, a indignación y rechazo.
Por lo tanto,
Exigimos la retirada inmediata del espacio público de todos aquellos
símbolos religiosos que no posean el carácter de bien cultural.
Exigimos que no se nos impongan nomenclaturas confesionales absurdas.
Exigimos una completa separación entre la Iglesia católica y el
Estado.
Lamentamos la situación en la que se han puesto nuestros representantes
políticos al filtrar a la prensa ese tipo de iniciativas indecentes.
Y esperamos que, definitivamente, el proceso hacia el laicismo siga adelante,
y no se vea periódicamente atacado por aquellos que confunden sus creencias
personales con el ejercicio de la administración pública.
(acceso
a la página de la FIdA)
***
Si estás de acuerdo con todo lo expuesto, CORTA
Y PEGA el texto que aparece a continuación y envíalo al Ayuntamiento
de Valencia a la siguiente dirección: informacion@valencia.es
A la Alcaldesa del Ayuntamiento de Valencia:
Ante la posibilidad de no retirar la cruz erigida con motivo del pasado Encuentro
Mundial de las Familias, así como de cambiar el nombre del puente de
Monteolivete, le manifiesto mi rechazo más enérgico, basado en
el respeto:
- A las diferentes religiones que conviven en nuestra ciudad,
- Al espíritu racionalista que se supone anima el complejo científico-cultural
vecino,
- A un mínimo equilibrio estético urbano,
- Y, sobre todo, a la separación entre la Iglesia y el Estado, pilar
imprescindible de la convivencia social.
Atentamente,
Nombre y Apellidos.
***
A l'Alcaldessa de l'Ajuntament de València:
Sobre la possibilitat de no retirar la creu annexa erigida amb motiu del passat
Encontre Mundial de la Família així com de canviar el nom del
pont de Montolivet, li manifeste el meu rebuig més enèrgic, basat
en el respecte:
- a les diferents religions que conviuen a la nostra ciutat
- a l'esperit racionalista que se suposa anima el complex científico-cultural
veí
- a un mínim equilibri estètic urbà
- I sobre tot, a la separació entre església i estat, pilar imprescindible
de l'entesa social
Atentament,
NOM I COGNOMS