Sobre el dinero que recibe la iglesia católica
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1. IU tacha de insuficiente y contradictorio el nuevo
acuerdo de financiación
2. La financiación de la Iglesia
[Antes (1993) pagábamos de impuestos un 0,52% más que los que usaban al estado como recaudador para su iglesia privada, un 42, 73% de la población. Desde ahora pagaremos un 0,7% más, aunque ellos haya bajado al 33,46%. ¿Le parece justo?. A eso ellos lo llamarían "comulgar con ruedas de molino"]
IU tacha de insuficiente y contradictorio
el nuevo acuerdo de financiación con la iglesia católica, en el
que el gobierno muestra su hipocresía vaticana.
(de http://iu.mister-i.com/n/noticia_final.jsp?id=1517)
Isaura Navarro afirma que "los socialistas tratan de firmar una pax vaticana
por presiones.
(Madrid, 22 de septiembre de 2006).- La diputada de Izquierda Unida Isaura Navarro
califica el pacto al que ha llegado el Gobierno con la Iglesia para aplicar
un nuevo modelo de financiación a partir de 2007 como "un acuerdo
que por sus contenidos concretos parece estar plagado de una 'hipocresía
vaticana' que tan bien parecen haber asumido los dos protagonistas del mismo".
Navarro considera valora este acuerdo como "insuficiente y contradictorio, alejado de los que son las verdaderas demandas a las que debe hacer frente un Estado aconfesional".
En su opinión, "pese a que se da un paso en la buena dirección en cuanto a buscar la desvinculación de los Presupuestos Generales de la financiación eclesiástica, el Gobierno dista mucho de acercarse a cumplir ni de lejos su promesa electoral de promover la autofinanciación de la Iglesia Católica, por mucho que quiera vender lo contrario".
La parlamentaria de IU sostiene que "este tímido avance para que el Estado deje de financiar directamente a la Iglesia se queda a medio camino a la hora de garantizar la transparencia del sistema y de acabar de forma definitiva con otras vías de financiación indirecta que aún siguen muy presentes".
Así, Navarro destaca que "el Gobierno prosigue con su política de desfiscalización y de carácter regresivo. En absoluto compartimos desde IU que se eleve de un 0,5% a un 0,7% la asignación a la Iglesia vía IRPF. Esto no debería ser una deducción que se hace de la declaración de la renta de todos los contribuyentes que deciden marcar la casilla para que este dinero vaya a la Iglesia a costa del Estado. En todo caso, debería ser un recargo en su declaración de ese mismo 0,7% para aquellos ciudadanos que quieran contribuir a la financiación religiosa católica".
Isaura Navarro entiende que "por mucho que el Gobierno trate de maquillar este acuerdo poniendo por delante que ahora pagará el IVA en la compra-venta de inmuebles, no se debe olvidar que estaba obligado aplicar esta medida ya que así se lo venía requiriendo desde hace tiempo la Unión Europea, por lo que no hace más que cumplir con lo estipulado".
Además, la diputada de IU recuerda que "quedan otra serie de impuestos y tratos de favor que siguen sin tocarse, como el IBI que debe pagar por sus edificios a los ayuntamientos, el que no pague el impuesto de donaciones o el de sociedades en sus operaciones mercantiles o la opacidad en otras financiaciones que le llegan vía educación religiosa y acciones de carácter social".
Para Isaura Navarro, "Izquierda Unida trabajará para que este acuerdo no signifique una especie de ley de punto final sobre la financiación de la Iglesia Católica. Entendemos que el Gobierno ha tratado, después de las últimas presiones, con manifestaciones incluidas, de firmar una especie de pax vaticana con la jerarquía eclesiástica, y está por ver que los propios firmantes y sus colaboradores de la derecha política dejen que esto acabe aquí".
Izquierda Unida recuerda que la Iglesia Católica recibe hoy 144 millones de euros a través de los Presupuestos Generales del Estado, frente a los cuatro millones que reciben el resto de las confesiones religiosas. Esta cantidad se eleva hasta los 280 millones de euros si se suma lo que le llega vía IRPF.
Además, el Gobierno paga el sueldo de 15.000 profesores de religión (4.000 de ellos de colegios privados), frente a 100 de la confesión evangelista y 36 de la religión islámica. Por lo que respecta a los colegios, da 4.000 millones a 3.949 colegios concertados, de los cuales 1.860 están gestionados por órdenes religiosas católicas que acogen al 65% del alumnado, por los que recibe 3.600 millones más.
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La financiación de la Iglesia
por X. ÁLVAREZ CORBACHO
(publicado en: http://www.diariodeleon.es
)
EL ARTÍCULO 16.3 de la Constitución española establece con precisión la aconfesionalidad del Estado, circunstancia que no impide las relaciones de cooperación con la iglesia católica, u otras iglesias, en términos de interés general y respeto a las creencias religiosas. Pero ese artículo no obliga a que las administraciones públicas financien a las iglesias. Con posterioridad a la aprobación del texto constitucional, se firmó un acuerdo entre el Vaticano y el Estado español (3 de enero de 1979) donde se concretaban las relaciones económicas con la Iglesia católica, estableciendo a su vez la necesidad de una progresiva autofinanciación de la misma.
Van allá veintisiete años y la situación hasta ahora era la siguiente:
Uno. La financiación interna de la Iglesia se realiza mediante aportación voluntaria de los contribuyentes vía IRPF (0,52%), que el Estado cede y recauda, más una aportación complementaria que entrega cada año ante la insuficiencia crónica de esa asignación fiscal. Por otro lado, la Iglesia no devuelve y el Estado no reclama la diferencia anual entre el anticipo entregado por la aportación del IRPF y la cifra resultante de liquidar el impuesto.
En los últimos cinco años, tales diferencias superaban los 200 millones de euros.
Dos. La financiación de la enseñanza privada concertada con órdenes religiosas, más la financiación de profesores de religión en centros públicos, que nombra y cesa la Iglesia, pero que paga el Estado, supera los 3.600 millones de euros anuales.
Tres. Además, la Iglesia está exenta de tributar por IVA (situación denunciada por la Unión Europea), por el Impuesto municipal de Bienes Inmuebles, por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y por el Impuesto de Sociedades. La cuantía anual de estos beneficios fiscales es de difícil estimación, pero no resulta inferior a varios cientos de millones de euros.
Cuatro. Finalmente, estarían las obras y actividades de mejora y conservación del patrimonio eclesiástico que también financia el conjunto de las administraciones públicas. Su finalidad es diversa y su cuantía significativa, aunque también difícil de estimar.
El acuerdo económico que ahora se establece entre Estado e Iglesia parece resumirse en tres puntos básicos: supresión de la aportación presupuestaria adicional y elevación de la asignación voluntaria del IRPF (0,7%); se suprime también la exención del IVA; se exige por fin una memoria anual de rendición de cuentas a los efectos de justificar y explicar el destino de los fondos públicos. Naturalmente, algo es algo. Pero el grueso de los recursos que benefician a la Iglesia católica no experimentan por ahora cambios significativos. Esta generosidad en el trato no existe en ningún país del mundo.